Veredicto: culpable ¿o no?

miércoles, 9 de enero de 2013
El sentimiento de culpabilidad es algo que invade a todas los familiares de afectados por enfermedades neurodegenerativas, cae sobre nosotros como una pesada losa y llegamos a sentirnos culpables por lo que hacemos y lo que no, lo que decimos y lo que callamos, por no haber sabido interpretar las señales que nos indicaban que algo no iba bien, que su comportamiento no era un rasgo de su carácter agravado por la edad, que era el comienzo de un viaje sin retorno.
La siguiente fase es sentirse culpable por tomar la decisión de acudir al centro de día, sentir que los abandonamos e intentamos deshacernos de ellos. 
Nada más lejos de la realidad, en el primer caso porque no somos profesionales, no estamos preparados para descifrar esas señales que envía la enfermedad, en el segundo, porque  la asistencia a estos centros les ayuda a mantener su autonomía y capacidades vitales, trabajan mente y cuerpo con conocimientos y métodos que nosotros no poseemos y, todas las ayudas externas que recibamos los cuidadores, nos permiten un descanso para que también trabajemos cuerpo y mente y seguir, con más fuerza aún, la lucha al regreso a casa, es un tiempo que nos ayuda a ser más pacientes y descargar tensión, no olvidemos que el estar nosotros bien es esencial para que ellos también lo estén.
De haber estado prevenidos de lo que sucedía, no hubiéramos actuado como lo hicimos en su momento,  la falta de paciencia, las malas contestaciones, la irritación, son consecuencia de nuestra ignorancia del tema, siempre deseamos lo mejor para nuestros seres queridos y,  a día de hoy, una vez diagnosticada la enfermedad, creo que todos hemos suplido con creces los errores iniciales con dosis infinitas de paciencia, inyecciones de cariño, comprimidos de ternura, besos, abrazos y, valorando y disfrutando de esas personas a las que tanto queremos.
Como, por supuesto, no somos perfectos, seguiremos cometiendo errores pero, reflexionemos, ¿debemos sentirnos culpables ?, veredicto unánime: NO
Elena

4 comentarios:

Anónimo dijo...

No solo no os teneís que sentir culpables, sino que tenéis que sentiros orgullosos. Ya quisieran algunas familias que no tienen a alguien con Alzheimer, recibir lo que vosotros le dais (que por lo que leo en este blog es mucho).

Yolanda

Anónimo dijo...

Enhorabuena por seguir con la iniciativa,la entrada me encaaaaaaaaaaaaaanta y además es un tema con el que como familiar me siento muy identificada, más ahora que estoy tan lejos. Tenemos que trabajar por no sentirnos culpables, porque a veces nos lo decicmos pero seguimos sintiéndolo, por eso creo que vuestra reflexión es positiva para reforzarnos al resto. Muchas gracias y muuuuuuuuuchos besos, Eli.

Anónimo dijo...

Hasta hace bien poco la función de los cuidadores estaba totalmente ignorada, siendo solo evidente cuando faltan por un motivo u otro. En ocasiones asumen su función de forma voluntaria, pero tras tantas lo hacen como imposición de los propios familiares, por ser la mas jóven, por ser la que no trabaja, por ser mujer...por convivir con la persona enferma...por no tener hijos...
Estos cuidados suelen ser de larga duración y acaban haciendo mella en el cuidador tanto a nivel físico como emocional. Creo que estamos yendo hacia delante en el sentido de empezar a valorar la figura del cuidador aunque todavía queda mucho por andar. Iniciativas como la vuestra son las que ponen en valor esta tarea y os magnifican como personas. podéis sentiros orgullosas, por ello deciros que vuestra labor y vuestro ánimo refuerzan positivamente a todo el que accede a este blog. Ánimo chicas vosotras si que valéis!!!

Mª Ángeles Muñíz

Palabras de memoria dijo...

Muchas gracias, en situaciones como por la que nosotros estamos atravesando, se necesitan muchos ánimos; vuestros comentarios son de gran ayuda y nos impulsan a continuar con el blog que esperamos, a su vez, anime a otras personas en nuestra misma circunstancia. Gracias por seguirnos.

Publicar un comentario